Se podría tomar como normal que un militante socialista como yo criticara a Monago. Y normal debe ser, pero, en serio, que lo del PP Extremeño es para pensarlo. Es verdad que llevan muchos años en la oposición, lo cual es difícil de sobrellevar. Pero hasta ahora ha quedado demostrado que sus principales líderes, han utilizado su partido y Extremadura para buscar destinos más cómodos, y tenemos ahí los casos de Barrero y Floriano, entre otros.
No contentos con entender nuestra región como una plataforma, se han valido durante años y, especialmente, desde que Monago lo dirige, de las peores artes que se conocen en la política, alineándose con el sector más retrógrado en España. Y ahí están las diversas barbaridades que dejaron al visitar a Jiménez Losantos, Intereconomía u otros "medios" de diverso pelaje, pero mismos objetivos.
Este hombre, Monago, obsesionado con las fotos, persigue al Presidente de la Junta allá donde se desplaza. Su estrategia no es una estrategia, es una campaña de marketing más similar a la de una gran superficie que a la de un político. Lo único que le falta es anunciar ofertas en la sección de Pescadería.
Pero lo de hoy ya supera cualquier barrabasada anterior. Durante meses PSOE y PP estuvieron pactando la ley de Educación, y el señor Monago, ávido de medallas que colgarse, se puso llorón y nos avisó a tod@s: "si no me reúno con Guillermo, no hay pacto de educación". Y el Presidente accedió a regalarle la foto a Monago, con tal de llegar al consenso en dicha ley. Y así se hizo y parecía que todo iba bien, hasta hoy, que ha tocado votarla en el Parlamento y el PP, con Monago a la cabeza, va y enmienda la ley que ya había pactado, foto incluida.
La indecisión de este hombre no es nueva: recordemos que pasó de ser Alcaldable por Badajoz a Senador y viceversa en dos días.
Finalmente se aprobó la ley de educación, tras rechazar la Asamblea la enmienda del PP. Pero no nos fiemos, de aquí a Mayo, Monago nos sorprenderá con algún otro incendio (con foto).

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