DISCURSO DESPEDIDA CORPORACIÓN MUNICIPAL AYTO MALPARTIDA DE CÁCERES
PLENO 8 DE JUNIO DE 2011
Señor Alcalde, concejales y concejalas:
Siendo esta mi última intervención como concejal de la Corporación, me voy a tomar la licencia de dar un pequeño discurso que a buen seguro se hará pesado; entiéndanlo, hoy que me despido quiero darme la alegría de expresar lo que pienso sobre aquello que a nuestro alrededor acontece.
Como representante en Malpartida de Cáceres estos cuatro años he de reconocer que nuestro pueblo no es ni mejor ni peor que otros pueblos de características similares. Sin embargo, tenemos un potencial enorme que debemos aprovechar. Ejemplos son la proximidad a la capital, nuestras buenas comunicaciones e infraestructuras, el polígono industrial, las bases para una buena gestión cultural o el medio natural que nos rodea. Puntos que todos conocemos pero que aún tenemos que aprender a componer para que den frutos de los que se beneficie Malpartida, teniendo como objetivo clave, siempre desde mi criterio, el aumento de nuestra población.
No creo que hoy sea el día en el que entrar a hacer valoraciones sobre la gestión de estos cuatro años. Si alguna evaluación es válida, es la que hizo la Ciudadanía el pasado 22 de Mayo, aunque no todos estemos de acuerdo.
Pero sí es buen día para hablar, aunque sea brevemente, del trabajo que he hecho como concejal durante el mandato 2007-2011. Con las limitaciones propias de alguien que llega nuevo a una institución, he intentado hacer mi labor como concejal siempre siendo leal a mis ideas, pues he creído que de ese modo soy leal a mi pueblo. Así, en numerosas ocasiones he intentado llevar a cabo numerosas propuestas que, pobre de mí, siempre se han golpeado contra el muro infranqueable de la mayoría absoluta.
En cuanto a la labor de fiscalización del equipo de gobierno, he intentado ser lo más activo posible, atendiendo, sobre todo, las peticiones de vecinos y vecinas, y espoleando, cuando he creído que así debía hacerlo, al equipo de gobierno. De algo habrá servido, supongo.
Sea como fuere, he intentado hacerlo lo mejor posible y aportar lo que de mí creía aprovechable para nuestro Pueblo, por ello, me voy satisfecho con el trabajo realizado, si es que puedo autovalorarme.
En mi visión del mundo la política es la más digna de las ocupaciones que pueda tener una persona. Política es gestión de lo público, ideas, creatividad. Política es transformar la realidad, y político el que la lleva a cabo. Sin embargo, en la actualidad el concepto de Política se ha desvirtuado; la Ciudadanía lo asimila a bronca, a problemas, a un medio de promoción social o a un escaparate donde alimentar egos. Y por infortunio tenemos ejemplos cercanos.
¿Podemos culpar de este cambio en el concepto a alguien? Quien esté libre de pecado, ya sabe. Pero es urgente depurar responsabilidades y generar los cambios necesarios para volver a dignificar la política, pues corremos el riesgo de romper la baraja y propiciar el fin de la partida, y en España ya hemos tenido bastantes tiempos de oscuridad como para volver a perdernos.
A nadie, independientemente de su tendencia ideológica, se le escapa que nuestra democracia necesita una actualización urgente. Una separación de poderes real o un fortalecimiento de la soberanía del Pueblo son irrenunciables ante una posible puesta a punto del sistema.
No podemos olvidar la demanda de un sistema electoral más justo, o poder elegir directamente a nuestros representantes, pues el actual sistema de listas cerradas genera que los partidos políticos tengan un gran protagonismo en la designación de representantes por parte de la Ciudadanía.
En definitiva, aplicar nuestra Constitución sin atajos, ni medias tintas.
Lo que sí sorprende es que, hasta que no hemos vivido una crisis económica extremadamente fuerte, el Pueblo no ha reivindicado cambios en nuestro sistema democrático, cuyos problemas no son nuevos.
Unas cifras de desempleo que llegan al cuarenta y cinco por ciento en la población juvenil y la falta de unas perspectivas de futuro medianamente aceptables son la respuesta. Pero se ha declarado el fin de la apatía. La población se ha rebelado contra la situación y como sigan así las circunstancias estamos sólo en el principio de levantamientos populares. Así está pasando en numerosos países mediterráneos de diversa condición, aunque muchas acciones pasan inadvertido para nuestros interesados medios de comunicación, como ha pasado esta semana con la tremenda noticia acontecida en Grecia, donde cincuenta mil personas han dejado encerrados en el Parlamento a los poderes ejecutivo y legislativo, noticia que no ha tenido una mención en medios españoles.
Vivimos por tanto una situación histórica difícil, pero también una oportunidad única para construir nuevos pilares económicos que nos hagan crecer y paliar el desempleo, y actualizar nuestra democracia aportándole calidad y decencia.
Como concejal ya no podré hacerlo, pero muchos de los que aquí os quedáis sí podréis.
Desde mi partido y desde los movimientos sociales intentaré aportar, con lealtad a mis ideas, a Malpartida y a la sociedad aquello que crea puede serles beneficioso.
Me despido, con un hasta pronto, dejando claro que los muchos roces y sinsabores habidos durante estos años no dejan rencor en mí, pero convencido de que todos y todas podemos hacerlo mejor. Con humildad, me pongo a disposición de la corporación entrante para todo aquello que redunde en beneficio común.
No puedo terminar sin agradecer a los y las integrantes del Grupo Municipal Socialista su compañerismo. A Toñi, reciente mamá de Hugo, que ha sido mi confidente en los plenos. A Teo, que hasta en los peores momentos era capaz de sacarme una sonrisa. Y a Ana, la jefa, que ha depositado gran responsabilidad en mí y por ello ha tenido que aguantar mi impulsividad innata.
También tengo que poner de relieve en este capítulo el hecho de haber compartido corporación con mi amigo Francisco Moreno, situación nada fácil teniendo en cuenta que nos encontramos en posiciones políticas casi antagónicas, pero que ambos hemos llevado con tranquilidad e incluso hemos fortalecido nuestra amistad. Muchas gracias por ello, Fran.
Y hasta aquí he llegado de momento. Espero que la nueva etapa que se abre en Malpartida sea fructífera. Para ello trabajaremos toda la Ciudadanía desde el lugar que nos corresponda.
Gracias a todos y todas, gracias al Pueblo de Malpartida.
Víctor Corchado Hurtado
