viernes 9 de octubre de 2009

Indignación

En primer lugar, perdonadme tod@s aquell@s que me leéis de vez en cuando por no actualizar y abandonar a la deriva el blog. Cuando no apetece, no apetece, ya vendrán tiempos mejores.
Hoy interrumpo este descanso blogguero cargado de indignación. Escribo desde la Facultad de Derecho de la UNEX, donde tomo un café antes de ponerme a la tarea. Después de clase, esta mediodía, antes de comer, he abierto mi ordenador y me he cargado de indignación al leer las noticias.
Resulta difícil digerir que Barack Obama sea elegido como Premio Nobel de la Paz. Bajo mi opinión humilde, estos del Nobel se han tirado mierda encima "a cascoporro". Que Obama sea elegido Nobel de la Paz, es como si un alumno que ha empezado hace diez días primero de Humanidades sea elegido Rector de la Universidad.
Algunos dicen que Obama representa una esperanza basada en la desnuclearización, el multilateralismo, el diálogo y las buenas intenciones. Y claro, sólo pueden decir que representa lo dicho, porque lleva ocho meses en el cargo.
Imaginemos pues al alumno de primero de Humanidades. Representa la ilusión, el apego al conocimiento y deseo de aprender, representa el futuro de la Universidad y seguramente de la educación. Y también, representa la universidad del futuro. Por tanto, ¿por qué no elegirlo rector?
Lo que han hecho los del Nobel con Obama es como si un banco te diera un crédito sin pedirlo. Tome, usted, para cuando lo necesite. Ojalá en un futuro se lo merezca. De momento se me ocurren muchas personas que estarían por delante suya.

domingo 13 de septiembre de 2009

Rumanos, Florián Recio

Quién no habría querido por vecino a Johny Weissmüller , el viejo Tarzán, o coincidir en el café con Edward G. Robinson , el mejor gánster del cine, o recibir consejo de la doctora Aslan , pionera en geriatría, o ver a sus hijos jugar en el recreo con los del futbolista Hagi, o que la profesora de gimnasia de la niña fuera una tal Nadia Comanecci . Tan rumanos todos ellos como estos que ahora llegan a Extremadura en busca de un futuro pluscuamperfecto. Los confundimos con Drácula y creemos que vienen a chuparnos la sangre, aunque no hay entre ellos más morralla que en cualquier otro grupo humano que sale a buscarse la vida. No hace tanto que a mis tíos, los alemanes y los catalanes le arrojaban a la cara la palabra "español" o "bellotero" como un escupitajo de lejía. Cuántos sapos, cuántas lágrimas por culpa de un puñado de indeseables, porque también entre nosotros los hubo sucios y ladrones y borrachos. Pero eran eso, un puñado. El tesón de mucha gente honrada y el tiempo vinieron a demostrar que ser español o extremeño no es sinónimo de ser delincuente, que no es lo mismo no tener con qué, que no tener dignidad. Ahora algunos de nosotros dicen rumano como si dijeran bellotero en otro idioma. Y se masca cierta tensión. Buena oportunidad para que los políticos muestren su juego de cadera y hagan que la justicia caiga con rigor sobre los que delinquen, sean de la nacionalidad que sean, pero sólo sobre ellos. Por nuestro bien, pero también por los otros rumanos, los que han venido a vivir en paz. Estoy pensando en Mihaela , camarera del mesón Pata Negra. Una chica guapa como una pincelada de Tristan Tzara y lista como un aforismo de Cioran . Venga a verla si pasa por Almendralejo. No conozco mejor antídoto contra la xenofobia que su sonrisa rumana.


Publicado en el Periódico de Extremadura el cinco de septiembre de 2009.

martes 25 de agosto de 2009

Ya está aquí septiembre

Más de un mes sin actualizar. Es lo que tiene el verano, supongo. Estas últimas dos semanas hemos tenido una ola de calor escandalosa, como si estuviéramos dentro de un invernadero. Menos mal que ya se templó un poco.
Quedan cinco días para iniciar septiembre, que es algo así como año nuevo pero sin nochevieja ni cambiar de calendario. Ahora toca estudiar, dicen. O trabajar, o lo que corresponda. Si es que hasta se echa de menos en el verano.
Os dejo, intentaré darle vidilla al blog poco a poco. Salud.

jueves 23 de julio de 2009

Qué cosa fuera

Siguiendo con el repertorio vacacional os voy a dejar con una canción. No sin antes decir que siendo verano, no hay quien actualice el blog, más que nada por falta de ganas. Así que en un impulso, me da por compartir, o más bien por dar un poco de relevancia a pequeños regalitos.

"Había llegado a ese punto de emoción en el que se encuentran las sensaciones celestes dadas por las Bellas Artes y los sentimientos apasionados. Saliendo de Santa Croce, me latía el corazón, la vida estaba agotada en mí, andaba con miedo a caerme". Stendhal



jueves 9 de julio de 2009

Así es mi vida, Piedra

Las Nuevas Tecnologías te ofrecen oportunidades ingeniosas y sofisticadas. Por ejemplo, a través del facebook acabo de abrir una "galleta de la fortuna", que contenía un mensaje que viene bien por lo que pueda pasar: "Recibirás una noticia que te hará reflexionar". Bueno, bien. Como digo, por lo que pueda pasar. Al menos es más alentador que ayer: "Deja de esperar ese tren que ya has perdido". Será cabrón el facebook este!
Pero así paso la noche mientras leo noticias que deprimen aún más que cualquier red social. Como hace calor, es julio, hay vacaciones y demás, dejo de escribir y os paso una canción de Paco Ibáñez:


jueves 2 de julio de 2009

Una de política

Hoy, por fin, la Alcaldesa de Cáceres se ha armado de valor y ha desposeído a Santiago Pavón, concejal de IU con el que formaba coalición, de sus responsabilidades de gobierno. Ya era hora, la verdad. Izquierda Unida no ha aportado nada al gobierno de Cáceres. Al contrario, se ha limitado a erosionar, torpedear y boicotear a la Alcaldesa. Santiago Pavón, que era primer teniente de Alcalde, ejercía como si fuera miembro de la oposición teniendo los privilegios de pertenecer al gobierno. Ha sido realmente bochornoso lo que este hombre ha hecho en estos dos años: desde acusar a funcionarios públicos de corrupción sin pruebas, hasta pasar olímpicamente de representar al Ayuntamiento cuando era Alcalde en funciones.
Y hoy, por fin, Carmen Heras lo ha quitado del medio. Ya era hora. Pero se presenta un panorama difícil. El PP está en condiciones de presentar una moción de censura. Izquierda Unida está en condiciones de propiciar el cambio de gobierno en Cáceres, en condiciones de devolver la ciudad al PP. Otra cosa es que lo haga, aunque por lo que se oye no le faltan ganas. Pero en el PP no son tontos, ni mucho menos, y seguramente dejen al PSOE gobernar en minoría estos dos años para desgastarlos de tal manera que en las municipales del 2011 se obtenga una mayoría absoluta popular. Eso es lo que va a pasar si todo sigue así.
Hay que ponerse las pilas para evitarlo. Desde todos los ámbitos. Y para la próxima, pensar un poco si merece la pena gobernar con personas que nos hipotecan la acción política como Santiago Pavón.

miércoles 24 de junio de 2009

In English, please

En España hemos tenido una mala relación con las lenguas extranjeras. Quizá no tanto con el francés o el portugués, incluso con el italiano, pero sí con el inglés, alemán y demás lenguas germánicas. Se debe quizá a nuestro ombliguismo histórico, a nuestra sociología imperialista, que viene desde el siglo XVII a pesar de que nunca fuimos lo que creímos ser en aquellos tiempos. Y esa castellanización de la vida hispana nos ha llevado incluso a ignorar otras lenguas españolas, como son el gallego, el catalán o el euskara, que si bien se dan en determinados territorios, son españolas igual que el castellano pues tienen oficialidad dentro de determinados territorios españoles.
Todo esto nos ha llevado a tener un concepto de nosotros mismos por encima de la autosuficiencia, algo que, como digo, viene de siglos, y nos ha hecho perder enteros en el panorama global, obscecados que hemos estado en mirarnos al espejo.
Hace no mucho tiempo estaba yo en un autobús cuando me llamó un amigo para pedirme el título de una canción de un grupo inglés que estaba buscando. Yo, que en ese momento tan sólo tenía como herramienta la memoria, le contesté y él apuntó para buscarla en internet, colgando el móvil. Al instante noté como dos chicas de unos quince años que estaban detrás mía reían a carcajadas y yo achaqué tal despendole a la tan recurrida edad del pavo en la que parecían estar sumidas. Cuando se les hubo tranquilizado el cuerpo a mis anónimas compañeras de viaje, volvió a sonar mi teléfono.
Era mi amigo, que no encontraba la canción, y me pedía que se la dictara letra por letras. Las chicas, que se enteraban de lo que estaba pasando, no pudieron resistir el estallido de carcajadas a costa de mi ignorancia sobre determinados idiomas, y una de ellas, tuvo que auxiliarme. La vergüenza fue mayúscula, pues para un supuesto universitario ser ayudado por unas púberes señoritas trilladas en minúsculas batallas no es plato de buen gusto.
Y eso no es más que un pequeño ejemplo de lo que hasta ahora ha venido siendo la relación de un español medio con un idioma extraño. Por eso me es inexplicable que desde determinados sectores se intente obviar la realidad lingüística del Estado y también la global. Tengo amigos que hablan tres o cuatro idiomas, mientras que yo tan sólo hablo castellano y entiendo leído el catalán (he copiado trabajos en catalán a punta de pala). Y sólo ahora me doy cuenta que he caído en el ombliguismo castellano que no nos lleva a ningún sitio y que debemos desterrar... debemos estar orgullosos de nuestra lengua, pero no intentar crear jerarquías que sigan provocando que quedemos en vergüenza.